El tránsito de diversas civilizaciones por el Sobrarbe se remonta a la prehistoria, como demuestran sus pinturas rupestres. Pero donde se basa especialmente su interés histórico es en relación al período de la reconquista envuelto en polémicas, y donde la leyendas hablan de unos grandiosos reyes en Sobrarbe, mientras que la historiografía oficial lo niega.

Fue durante la invasión de los musulmanes en la península Ibérica, cuando el Sobrarbe quedó entre dos grandes reinos: El musulmán y el carolingio. Sancho Garcés III habría conquistado este territorio hacia el 1015 de nuestra era. En esta época se construyen las fortificaciones de Aínsa, Boltaña, Buil y Monclús, entre otras, que sirvieron para consolidar la frontera con los musulmanes. Posteriormente, sería Ramiro I quien recuperaría los territorios de Mediano, Surta, Olsón, Samitier, Abizanda, Pano y Clamosa, de la parte sur del Sobrarbe.

EL PATRIMONIO HISTÓRICO-ARTÍSTICO DEL SOBRARBE

Arte rupestre

Arte rupestre en el Sobrarbe. Foto gracias a turismosobrarbe.com

El Patrimonio Mundial de Sobrarbe, constituye el conjunto de arte rupestre mayor de Europa. Está formado por más de 750 puntos con pinturas que van desde escena de caza, danza o guerra hasta simples trazos geométricos 

Se encuentran en los términos municipales de Bárcabo, Aínsa-Sobrarbe, Fanlo y Tella-Sin.

Los castillos del Sobrarbe

Los Castillos son construidos entre los siglos X y XI, los castillos sobrarbenses se acumulan en el sur de la comarca, y fueron construidos para evitar las incursiones enemigas hacia el interior de Sobrarbe. Por esa razón son castillos principalmente defensivos, y no estaban preparados para habitar en ellos, aunque algunos se fueron ampliando para tales fines con el tiempo.

Algunos de ellos son:

  • Castillo de Morcat: la población se erigió al pie del castillo, y en el año 1055 ya disfrutaba de la categoría de “villa”.
  • Castillo de Boltaña: no se sabe casi nada de su reconquista a los musulmanes, a parte de que en el año 941 ya estaba en poder de los cristianos. La población que habita por las faldas del monte y sirve de aposento al castillo existe desde tiempos de los romanos.
  • Castillo de Aínsa: nombrado Monumento Histórico-Artístico en 1931, la fortificación alberga actualmente un museo del castillo (en la Torre del Homejane). El castillo sufrió diferentes remodelaciones desde su origen como fortaleza musulmán. La más obra mas importante fué en el siglo XVI, con Felipe II.
  • Castillo de Samitier: se trata de un doble conjunto religioso-militar del siglo XI. Por su edicicación, es uno de los más espectaculares del Sobrarbe.
  • Castillo de Abizanda: Dotado en su interior con una iglesia, un recinto defensivo, y una torre monumental de 30 metros de altura.
  • Castillo de Troncedo: probablemente reconstruido a raíz de una fortificación musulmana anterior, el cometido del castillo era defender las vías de comunicación que conectaban el Sobrarbe con Ribagorza.
  • Morillo de Monclús: aparece datado por primera vez en los registros en el 1102. No está bien conservado debido a varias remodelaciones.
  • Muro de Roda: al contrario que el anterior, este conjunto está muy bien conservado. Se trata de un pueblo medieval amurallado. Se asienta sobre un cerro de más de 1000 metros de altura.
Muro de Roda. Foto de A. Betato Angulo